El saco de dormir y el aislante

Reconozco que soy un poco fanático del gramo y el peso es para mí un factor muy importante a la hora de elegir el material de acampada (al fin y al cabo yo soy quien pedalea). Puede parecer exagerado favorecer la elección de un producto simplemente por unas decenas de gramos, pero si tenemos en cuenta la cantidad de material que utilizamos para acampar, especialmente en lo concerniente al material más voluminoso como la tienda, el saco, el aislante o el hornillo, el ahorro se puede medir en kilos y nuestras piernas lo agradecerán. Además el material ligero es también menos voluminoso. Pero todo hay que decirlo: la ligereza es el factor que más encarece el producto.

Respecto al aislante o colchoneta la primera forma en que ahorraremos bastante peso y volumen es en la elección de la talla. Actualmente, las buenas marcas de aislantes, especialmente en los autohinchables, trabajan dos tallas: la normal o grande y una pequeña que suele estar en torno a los 120 cm. En mi opinión no hay lugar para la duda: talla pequeña y ahorro de unos 200 gr. de peso (y de volumen). Con un aislante de este tipo obviamente nos quedará parte de las piernas fuera, desde la rodilla para abajo aproximadamente dependiendo de la altura de cada uno. Sin embargo esta parte del cuerpo es bastante ligera y no presionará tanto contra el suelo, con lo que su aislamiento térmico no es tan importante. En cuanto a la comodidad, os aseguro que ni se nota. Además, en caso necesario siempre podemos poner una alforja vacía o una prenda para aislar esta parte.

El segundo factor importante es el tipo de aislante. Aquí también creo que la cosa está clara: aislante autohinchable (que en realidad siempre hay que terminar de hinchar a pulmón). Si escogemos una buena marca, y aquí la referencia son Therm-a-rest y Trangoworld, notaremos una diferencia abismal con respecto al tradicional aislante de espuma. Literalmente abismal. En cuanto al espesor, creo que un autohinchable de 2,5 cm es suficiente. Un consejo: no lo hinchéis a tope, es menos cómodo. Y por insistir en el tema del aislante, hay que decir que es un elemento fundamental a la hora de no pasar frío: un buen aislante nos permitirá disfrutar de la máxima capacidad térmica de nuestro saco.

Dos referencias en aislantes autohinchables, ambos en talla 120 cm: el Skin Micro Lite de Trangoworld, 370 gr. a un precio muy interesante, y el Prolite Small, de Therm-a-rest, tan sólo 310 gr! (y mucho desembolso)

La elección del saco de dormir ya es bastante más complicada. Primero porque nos va a costar más pasta, y segundo porque el surtido de modelos y marcas es casi infinito.

Primera discusión a zanjar: ¿fibra o pluma? Pues depende del uso. Para climas templados, donde las temperaturas no bajen de 0°C y si el peso y el volumen no es decisivo podemos elegir un saco de fibra, especialmente si nos vamos a encontrar en ambientes húmedos, ya que la fibra resiste mucho mejor la humedad. Para condiciones de frío, es decir, si buscamos un verdadero saco tres estaciones o de invierno y/o además queremos la mejor relación peso/volumen/prestación térmica, sin duda el plumón no tiene rival. Para hacernos una idea, podemos encontrar sacos de plumón de poco más de un kilo con temperatura de confort de -5°C (eso sí, hay que preparar el monedero).

La capacidad térmica de un saco depende en gran medida del llamado “loft”, “fill power” o en cristiano “capacidad de hinchamiento”. Es el aire retenido entre las fibras o el plumón el que nos aisla del frío. Cuanto mejor loft tenga un saco y más se mantenga en el tiempo mejor (por cierto, el saco de dormir siempre se guarda extendido, no en la funda, precisamente para que no pierda esta capacidad). En los sacos de pluma, esto depende en gran medida de las plumas de apoyo, por lo que la adecuada proporción plumas de apoyo/plumón, es un importante equilibrio que pretende conseguir el máximo loft posible aprovechando las prestaciones térmicas del plumón. Esta proporción oscila entre el 80% (80% plumón y 20% pluma de apoyo) y el 95%. La medida que se utiliza para indicar el loft es el Cuin o FP, que oscila entre 400 y 850.

Otro factor a observar en los sacos de pluma es la cantidad de esta, que puede variar de los 300 gr en los sacos superligeros para temperaturas suaves a los 1.300 gr. de algunos sacos de expedición (aunque no creo que nadie vaya a hacer cicloturismo a Siberia)

El Ascent 500 de RAB, un tres estaciones de plumón con buen compromiso peso/volumen/aislamiento a buen precio. 1.210 gr / 8,6 l / 80% plumón de pato europeo, 500 gr y FP>650. Temp. -4°C

Después tenemos la confección del saco (doy por hecho que hablamos de sacos tipo momia). Aquí cada marca tienen sus propios sistemas, todos con nombres muy llamativos tales como “de tabiques en H o en V”, “sistema de cámaras trapezoidales” o “compartimentos individuales de paredes inclinadas” etc… En definitiva, de lo que se trata es de aislar al máximo la parte interior del saco con la exterior, evitando costuras “frías” (la división de los compartimentos del saco se hace por una costura directa entre el tejido interior y exterior, algo que solo ocurre en sacos de verano) o “puentes térmicos” que favorezcan la pérdida de calor.

Los tejidos interior y exterior son más importantes de lo que se pueda pensar. El interior influye en la cantidad de aire caliente retenido en el saco, algo importante en el aislamiento, y en la sensación táctil al estar en contacto con la piel. El exterior en la resistencia al rozamiento y sobre todo a la humedad. Además estos tejidos tienen que evacuar lo mejor posible el vapor de agua y ser ligeros.

También está el polémico asunto de las temperaturas que indica el fabricante. Tenemos que confiar en el principio de que los fabricantes de prestigio son fiables, lo que no sé si es mucho confiar. Hay una norma europea que establece los tres tipos de temperaturas que normalmente se indican: temperatura de confort, límite de confort y extrema. De esta última ni hablo, porque no le encuentro mucho sentido a la hora de guiarse en la elección del saco. La que me interesa es la temperatura de confort, que quiere decir la temperatura a la que una mujer durmiendo en una postura relajada no sentiría ni frío ni calor. Estas temperaturas se obtienen haciendo pruebas con maniquís dotados de sensores térmicos. Pero como digo, esto es una referencia y no un factor clave a la hora de decidirse, ya que cada uno aguanta mejor o peor el frío y las condiciones en las pernoctemos dependen de muchos otros factores (vivac o tienda, aislante, humedad relativa, etc.)

El Baikal 750 de Millet, un saco de fibra que puede ser una opción versatil y ligera si no queremos comprar dos sacos, añadiendo funda de vivac y un saco interior de fibra con temperaturas frescas. 750 gr, 6 l. Temp: 9°C a 5°C

Para terminar no hay que olvidar los detalles técnicos. Si lo que buscamos no es un saco ligero de verano sino un tres estaciones, este debería tener collarín térmico, solapa antifrío a lo largo de la cremallera y parte superior tipo capucha si ya buscamos algo más serio.

Todo lo explicado es importante en la elección de un saco con el que prevemos afrontar temperaturas frescas o bajando de los cero grados. Si vamos a viajar en verano por países cálidos como España nos torraremos con uno de estos sacos. Entonces la elección es sencilla: un simple saco de fibra ultraligero de 600 o 700 gr con el que podemos dormir confortablemente hasta 15°C. Ahora bien, alguno se preguntará si existe un saco ligero, tres estaciones, que no sea muy caro y con el que no nos torremos en verano. La respuesta es no. Para evitar comprar dos sacos, uno de verano y uno tres estaciones (es lo ideal si se tiene pasta claro), tenemos una solución de compromiso: comprar un buen saco (que será ligero) de temperatura de confort de unos 10°C o algo menos. En verano podremos dormir con él abierto, en plan sábana, e incluso destaparnos si tenemos calor; y si vamos a climas más fríos podemos incrementar su capacidad calorífica básicamente de estas tres maneras (doy por supuesto que llevamos un buen aislante):

  • añadiendo una funda de vivac, ganancia térmica de 2° a 4°C y/o

    El saco interior Thermolite Reactor, de Sea to Summit, que según el fabricante nos permite ganar 8°C de eficacia térmica con un peso de 265 gr extra.

  • añadiendo un saco interior de algodón (algo pesado pero barato) o seda (ligera pero cara) o, la mejor solución, de una fibra técnica como Thermolite Reactor, que nos hará ganar 8°C (según el fabricante) por un peso extra de sólo 265 gr. Dicho sea de paso, este saco interior nos puede servir como saco único en el caso de viajar a países muy cálidos.
  • y/o por último, durmiendo con una prenda térmica e incluso un forro polar, calcetines calentitos y gorro (por la cabeza se pierde bastante calor).

Con estas tres soluciones combinadas con un saco de por ejemplo 10°C, deberíamos poder dormir sin pasar frío a varios grados bajo cero. Eso sí, no experimentaremos el inmenso placer de dormir en calzoncillos y tendremos que dominar el elevado arte de girar en el saco sin sentirnos como un lomo embuchado…

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7 Respuestas a El saco de dormir y el aislante

  1. Margarita dijo:

    Ya veo lo puesto que estás y se ve, por la sonrisa de Carmen, que has acertado con el saco ¡enhorabuena por el viaje!

  2. Guillermo dijo:

    Muy bueno el articulo.

  3. mario dijo:

    yo con los años ya no estoy para dormir mucho dias en un aislante de espuma y e comprado uno inchable y mis noches an mejorado mucho ..decir que ahora llevo los dos uno muy fino de espuma y el inchable de 3.5cm …

  4. Ece dijo:

    ¿Nadie va a hacer cicloturismo a Siberia? Pues sí. Alguien con muy poca frente.

    http://blogs.lainformacion.com/strambotic/2011/01/14/ciclista-siberia/

    (ya sé que el post es antiguo, pero no he podido resistirme)

  5. bea dijo:

    hola!
    en breve haré una ruta cicloturista por segovia y avila y tengo dudas respecto al saco: tengo uno ultra ligero de Salewa, pero soy friolera y me temo que tendré frio con él. ¿qué es mejor: comprar otro saco ligero, de esos mas cuadrados que son como un edredoncillo o comprar una manta de forro polar y a modo de saco, apañarla para meterme con ella, dentro del saco ultraligero??
    gracias!

    • nosinmibici dijo:

      Hola Bea,

      Aunque no comentas las temperaturas para tu saco, si vas a hacer en verano la ruta yo no me compraría otro saco de esos que dices cuadrados: peso y espacio a mi modo de ver innecesario. Si crees que tu saco puede ser insuficiente sería mejor comprar una saco interior tipo Thermolite Reactor o de algodon si tienes poco presupuesto. Además puedes llevar para dormir un pantalón de forro polar fino (los hay en Decathlon muy baratos), que es muy cómodo y siempre puedes dormir con el forro polar si hace una noche fria.

      Un saludo

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