150.000 madrileños acuden a las 4 de la mañana a la Plaza de la Cibeles para festejar la victoria del Real Madrid en la Copa del Rey. Vaya por delante que, aunque no me gusta el fútbol y me indignan las estratosféricas cifras que se manejan en los contratos de sus estrellas, respeto y entiendo la pasión de estos aficionados. Esto es sólo una excusa para lanzar una reflexión sobre las causas de la movilización social. No alcanzo a entender que, en pleno proceso de desmantelamiento del estado, de usurpación de las conquistas sociales y laborales por exigencia (y en beneficio) de los responsables de la crisis económica, de entrega de la democracia a los grandes bancos y las multinacionales instaurando una plutocracia de facto, no haya habido hasta el momento ningún tipo de movilización masiva o respuesta ciudadana. De hecho, hace tiempo que los ciudadanos de este país (y de casi todos los europeos) han renunciado a su derecho a la movilización. Incluso el activismo está mal visto. En el pasado reciente hemos hecho manifestaciones masivas y huelgas generales por asuntos que resultan banales en comparación a la situación actual. Pero, ¿qué coño está pasando? ¿es que nos hemos vuelto todos imbéciles? Lamentablemente, sospecho que se trata de algo mucho más triste y peligroso: vivimos narcotizados, navegando entre la frivolidad y la estupidez; instalados en la mojigatería más exasperante, en una estulticia suicida. El reconocimiento de lo inaceptable, seguido de la resignación e inacción, es norma, mientras que el compromiso y la acción es objeto de burla o sospecha. Nos hemos vendido al pensamiento único por un plato de lentejas. Y lo que es peor, nos jactamos de ello, entre guiños de complicidad, pensando que nuestra miserable parcela de privilegios es ajena a la decisión política y delegando por completo la defensa del bien común a absolutamente nadie, o, lo que es lo mismo, a las urnas del sistema plutocrático. Trágico error. Lo que hoy está en juego es la democracia misma, es decir, la soberanía del pueblo; y la lucha por su defensa está en la calle, no en las urnas. Las urnas son el trámite. El consenso de Chomsky ya no se está fabricando, hace tiempo que se ha consumado. En sus propias palabras:
“Se trata de si queremos vivir en una sociedad libre o bajo lo que viene a ser una forma de totalitarismo autoimpuesto, en el que el rebaño desconcertado se encuentra, además, marginado, dirigido, amedrentado, sometido a la repetición inconsciente de eslóganes patrióticos, e imbuido de un temor reverencial hacia el líder que le salva de la destrucción, mientras que las masas que han alcanzado un nivel cultural superior marchan a toque de corneta repitiendo aquellos mismos eslóganes que, dentro del propio país, acaban degradados.”
Y yo añado, sin ánimo de ofender a nadie y parafraseando un viejo eslogan político: ¡Es la democracia, estúpidos!
Artículos relacionados:
- Entropía, Economía y Decrecimiento
- La revolución silenciada
- Arcadi Oliveres diciendo las verdades del barquero
- El 15O y la categorización como forma de manipulación informativa
- La crisis económica o de cómo nos la han metido doblada
- El indignado Rubalcaba
- La doctrina del shock: el auge del capitalismo del desastre
- Anguita, el último político
- Los paraísos fiscales: el agujero negro de la economía mundial
- Último discurso de un hombre excepcional
- Al final, algo gordo va a pasar
- Plutocracia de partidos renovable cada cuatro años






Mientras tengamos un bocata de choped y un sofá de choripiel en el que tirarnos a ver correr en calzones a 22 millonarios, no habrá ninguna movilización masiva. Hemos comprado el individualismo del “american way of life”, nos hemos deshecho de la solidaridad con el mismo criterio que se tira a la basura una bici porque se le han pasado de moda las pegatinas y ahora nos vamos a dejar los pies en el asfalto, porque nos van a robar hasta las chanclas.
Cuando se nos infecten las úlceras querremos levantarnos para defendernos, y nos pondremos a buscar entre las mamarrachadas televisivas que llevamos años repitiendo como un orfeón de zombies chandaleteros, un poco de la dignidad necesaria, la que fuimos perdiendo cada vez que girábamos la cabeza (pensando, se lo habrá buscado) al ver las injusticias a las que, siempre otros, eran sometidos por los ávidos, los mismos que pronto nos la van a meter por el cacas y nos la van a sacar por el buzón, eso sí, con sus impolutas sonrisas de liftin.
Como siempre, excelente lo que escribes en este blog.
Con nuestra anuencia, nos vamos encaminando al totalitarismo capitalista, pero ya sin recelo ni necesidad de ocultarse tras supuestos espejos democráticos, no será necesario y lo vemos cada día que las multinacionales despliegan sus miserias con menor pudor.
http://pocoquedecir.wordpress.com/2011/04/23/compradores-de-vida-miserable/
Yo secundo tu eslogan ¡Es la democracia, estúpidos!
Sólo veo movimiento por internet, fuera, en las calles, no hay nada, nada que me demuestre que esto vaya a cambiar en breve. Cuando hablo con amigos y conocidos intento insuflarles de mi sentimiento de revelarme, de moverme, pero todos están indignados cuando comparten una cerveza y charlan de cómo va el mundo, sin embargo cuando llegan a casa se les olvida. Aquí en Fuerteventura, todavía es peor, si ahí asisten unos cuantos a las manifestaciones, aquí es que ni las hay, apenas un par de ellas, a las que he acudido yo y cinco personas más. Encima nos ven como bichos raros como diciendo: Vaya frikis!
Qué artículo de opinión tan bien escrito y estructurado.
Los movimientos en Internet y las redes sociales, lamentablemente, se quedan en lo virtual, porque la gente no quiere renunciar a la comodidad de su sofá y de su hogar, aunque éste no le pertenezca y el banco se lo pueda arrebatar en cualquier momento, como está sucediendo en muchísimos rincones de nuestro país.
Es indignante que la gente sólo quiera hablar de fútbol y de los cuatro clásicos seguidos que aún no se han terminado de disputar. Pero ¿por qué? porque la mayor parte de personas se sienten más a gusto y seguras en ese estado narcotizado que tú mencionas y no sólo no quieren informarse para saber cuál es la realidad y cómo mejorarla, sino que se ofenden y atacan a las personas que, con sus palabras o acciones, rompen su burbuja de cristal y les hacen ver la realidad.
Este modelo de desarrollo no funciona por razones muy profundas que estamos padeciendo nuestro planeta y sus habitantes, pero parece que esa evidencia sólo nos preocupa a unos pocos, ya que el resto sólo esperan a que suceda un milagro y que alguien les devuelva su estilo de vida.
Creo que lo que hace falta es una revolución interior, un cambio en la educación para que las nuevas generaciones aprendan a analizar, cuestionar ideas “envasadas” y sepan construir argumentos propios. Por eso, aquellas personas que sí estamos comprometidas con nuestro planeta y que exigimos coherencia y respeto a cualquier persona en una posición de poder, tenemos la responsabilidad de difundir artículos y mensajes como éstos gracias a los que es posible la gestación de un cambio tan necesario.
Gracias por este blog y tus artículos.
Saludos.
Gracias por las respuestas, son verdades como puños.
Mierda, quería meter unas citas y no aparecen… cuando digo Exactooo!! es por los comentarios de Mireia y María Belén:
“Pero ¿por qué? porque la mayor parte de personas se sienten más a gusto y seguras en ese estado narcotizado que tú mencionas y no sólo no quieren informarse para saber cuál es la realidad y cómo mejorarla, sino que se ofenden y atacan a las personas que, con sus palabras o acciones, rompen su burbuja de cristal y les hacen ver la realidad.”
“Cuando hablo con amigos y conocidos intento insuflarles de mi sentimiento de revelarme, de moverme, pero todos están indignados cuando comparten una cerveza y charlan de cómo va el mundo, sin embargo cuando llegan a casa se les olvida.”
Supongo que muchos nos sentimos muy identificados…
Parece que sí habrá movimiento en la calle…
http://www.democraciarealya.es
AMÉN!!
Estamos demasiado cómodos y nos hemos permitido relajar el espíritu crítico hasta olvidar que lo teníamos. Las molestias se olvidan con un poco de distracción, y las ideas de futuro… ¿para qué? Si estamos tan cómodos…
Citando el ya clásico tópico de debate sobre si tendría más razón Huxley u Orwell, la verdad es que el primero acertó de lleno en el “atontamiento felizoide” de la sociedad en general, y el segundo lo único que no sabía es que el Gran Hermano en realidad íbamos a ser nosotros mismos, unos para los otros.
En fin. ¡Habrá que seguir intentándolo!
Se asombraba Tucídides de la facilidad con la que los soldados se entregaban a morir en las guerras tras las arengas de los generales y llegaba a la conclusión de que, sin un cambio profundo en la naturaleza humana, seguiría pasando a lo largo del tiempo.
Ahora que los “generales” tienen los medios de comunicación para sus nuevas arengas ¿qué podemos esperar?.
Para las guerras solo quieren jovenes, si escogieran viejos es más que probable que en vez de darnos de bofetadas entre nosotros nos cargaramos a los generales y fueramos todos juntos a celebrarlo.
Jóvenes y generalmente de familias con menos recursos o de origen extranjero.
Lo del futbol es un fenomeno social que ningun sociologo se lo explica. En estos tiempos salen otros como el botellón, a mi me da que pensar que se reunan miles de jovenes a tomar unas copas y no hagan nada para mejorar su propia situación, En fin estas situaciones se dan y no tienen arreglo. Pero de vez en cuando surge el milagro y todo el mundo toma conciencia, para eso tiene que suceder algo extraordinario o las fuerzas sociales ponerse a trabajar, las cosas se tienen que preparar y en eso tienen un papel muy importante los medios de comunicación. Hoy es el día de las reinvindicaciones y no va a ir ni dios. Claro, con los sindicatos dormidos y los sindicalistas profesionalizados no se consigue nada. Lo de las barbas del vecino no funciona, no nos movemos hasta que nos las dan todas en el mismo carrillo. La prensa dice hoy que el PP tendría el 44,5% de los votos en este momento, pues bien cuando este en el gobierno ya vereis que esto se mueve. Aunque sea triste los logros mayores para el publo se logran gobernando la derecha y no es por casualidad es que contra ella estamos muchos y la unica forma de ponernos de acuerdo es para hacerles frente.
Los de mi generación vivimos en una dictadura en este país llamado España, aunque no todos eran conscientes de ello. Creo que ser consciente de que tu país está gobernado por una dictadura es algo bastante evidente, pues aún así hay mucha gente de mi edad con la que hablo y me asegura que no era consciente de ello. En la Alemania de Hitler sucedieron acontecimientos monstruosos a gran escala y mucha gente dice no haberse enterado, aunque el campo de exterminio estuviese en las cercanías del lugar donde vivían. En la Argentina de los militares asesinos, muchas personas, incluso cercanas a estos militares, decían no saber lo que pasaba realmente. Muchas adopciones de hijos de “desaparecidos” fueron adoptados por mujeres que dijeron no conocer la procedencia de estos niños (véase la película “La historia oficial”). Y así podría seguir hasta casi el infinito. ¿Os extraña que mucha gente que vive en los países democráticos no sea consciente de hasta donde es auténtica esa democracia? A mi edad es fácil llegar a la conclusión de que las personas se auto convencen (incluso de forma inconscientes) de que viven en el mejor de los mundos posibles. Ya lo explicó muy bien Voltaire en su maravilloso “Cándido”, así que no es algo nuevo. Estáis listos si creéis que de dentro de estas democracias va a surgir una auto censura de los que más o menos viven bien o tiran para adelante en los malos momentos. Al ser humano no le interesa ni siquiera pensar sobre qué coño hace en este mundo. Ah, y lo que es peor, esta mala democracia corre el peligro de convertirse en una dictadura, porque en mi país yo ya no reconozco a los de mi generación que salían a la calle a que los grises los machacaran.
Os recomiendo estos dos artículos de El País
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Quiebra/moral/economia/mercado/elpepiopi/20110418elpepiopi_12/Tes
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Deliberacion/moral/crisis/capitalismo/elpepiopi/20110502elpepiopi_12/Tes
Magníficos los dos artículos! Gracias!
Lo que no me parece muy claro es que “Una salida estable y duradera a la crisis requiere una refundación moral del capitalismo.” ¿Una refundación moral del capitalismo? Esto roza el oximorón.
Con la inadmisible tasa de paro-sobre todo juvenil-que sufrimos, las privatizaciones, la pérdida de derechos y de poder adquisitivo entre otros problemas graves, es inadmisible que tengamos que soportar los consejos de quienes nos han hundido en la crisis y sacan botín de ella. Ellos mandan y ya no se esconden; los especuladores que viven de los trabajadores. Y la ciudadanía les sigue el juego. Es sorprendente y triste que vivamos en tan gran inconsciencia, pero los media, empezando por la tele, son suyos-las mentes de los ciudadanos también-.
http://www.carlofontan38.blogspot.com/
Si quieres una explicación a la aparente pasividad de la sociedad civil española la tienes en el título de tu entrada. Espero que no te ofendas, pero es muy probable que las personas a quienes llamas estúpidos estén pensando en estos momentos lo mismo de ti. Estúpidos… ¿por qué? ‘narcotizados’, ‘frívolos’, ‘estúpidos’ Suenas exactamente igual que El Gadafi. Nos insultas porque no hacemos lo que tu quieres. Es evidente que tu concepción política de la sociedad no anda muy lejos de la de los batasunos.
Afortunadamente vivimos en una democracia y tenemos urnas para votar. Abandona tu mentalidad preconstitucional. Los tiempos de los grises pertenecen a la Historia. Para formar asambleas constituyentes, como en Islandia, no hacen falta cacerolas ni pitos. Es tiempo de sentarse y organizarse al margen de las instituciones mediatizadas por la plutocracia. ¿Has leído los libros de Gene Sharp? ¿Conoces el cuento de los monos amaestrados? Los monos no montaron nigún escándalo ¿para qué? Simplemente pasaron del viejo que los tenía exclavizados. Pues eso. A organizarse y a la plutocracia que le den dos duros.
Dificil responder a un comentario tan vago y contradictorio. Pero si me gustaría aclarar un cosa. El título está inspirado en un eslogan político (concretamente utilizado por Bill Clinton en su primera campaña electoral, aunque esto es lo de menos) que se utiliza frecuentemente para destacar algo de forma contundente sin tener realmente la intención de insultar. Por otra parte el artículo está redactado en primera persona del plural y califica comportamientos de una sociedad en la que yo también me incluyo, no a personas. En fin, a buen entendedor…
Antes que nada debería decirte que me encanta tu web y que quizá ‘insulto’ no fuera la palabra más adecuada. Me explico.
Todos los intelectuales de la élite progresista coinciden en algo: siempre culpan a la gente corriente de ser responsables de los problemas del país, en este caso por no protestar.
¿Crees realmente que una algarada callejera solucionaría algo? No sólo no solucionaría nada sino que sería utilizada, una vez más, para presentar en los telediarios a los descontentos como gamberros. A los aprendices de tirano con disfraz de demócrata que constituyen las élites españolas les interesa muchísimo que los ciudadanos descontentos hagamos el oso porque ellos dominan la técnica de liquidar osos. (vease ‘Mitrofan’).
No sé si estás a sueldo de la plutocracia o simplemente te han engañado para que les hagas el juego contribuyendo a empujar a la ciudadanía a una violencia sin sentido, lo sí que te puedo asegurar es que todo el sistema político español está pensado para que los ciudanos comunes no podamos influir en las decisiones del gobierno y esa es, precisamente, la definición de tiranía.
Culparnos a los que estamos fuera del sistema de ser los responsables de la situación por no patalear sí que es algo contradictorio, pues equivale a apalear al cornudo en concomitancia con las élites ‘adúlteras’, que han sido las que han puesto los cuernos a todos los ciudadanos inflándose a ganar dinero a costa de ignorar derechos civiles como el derecho a un trabajo digno o a una vivienda digna.
¿Te sigue pareciendo vaga mi forma de ver las cosas?
Pues sí, me sigue pareciendo vaga y contradictoria. Al final, no sé si soy batasuno, franquista, estoy a sueldo de la plutocracia o soy un pringado al que han engañado para que le haga el juego a esta.
Por otro lado, por supuesto que no empujo a la violencia a nadie, por inventar que no quede (te sugiero utilizar las etiquetas “quote” para demostrar tus afirmaciones).
Supongo que lo que tu llamas patalear o salir a la calle a hacer el oso es hacer uso del derecho a la manifestación, que por otra parte ha sido una forma esencial de conquista de la democracia, como al parecer ignoras. Me sorprende que consideres estar fuera del sistema al hecho de no manifestarse, patalear como tú dices. También dices que “el sistema político español está pensado para que los ciudanos comunes no podamos influir en las decisiones del gobierno y esa es, precisamente, la definición de tiranía”… pero al mismo tiempo que “Afortunadamente vivimos en una democracia y tenemos urnas para votar”. Si esto no es una contradicción que baje dios y lo vea. En fin, si te gusta el blog podrás comprobar leyendo sus contenidos que aquí se habla de muchas cosas más que de movilizaciones y que de antidemocrático no tiene nada, todo lo contrario. Sin embargo reitero que si renunciamos al activismo lo llevamos muy chungo, y añado que además me parece lamentable. Quizás las personas no tienen lo gobernantes que se merecen, pero a veces, los pueblos, con su pasividad, hacen bastante para merecerlos. Creo que los ciudadanos también son responsables de la situación sociopolítica de un país, para lo bueno pero también para lo malo, y considerar que esto es culpar a alguien si que es hacerle el juego a la miserable clase política que tenemos.
Creo que no hay que ofenderse por que alguien se dirija a la población con la frase echa del título. La situación es desesperada en cierto modo, no solo por lo que estamos perdiendo, sino por lo que podemos perder como ciudadanos. Resulta desesperante comprobar que con el poder de convocatoria que tiene el fútbol o las macrobotellonas, la población sea incapaz de organizarse para protestar por el derecho al trabajo, a una vivienda, a un salario digno, a la libertad, etc. Y eso sin mirar lo que ocurre en África, Asia, etc. Porque ahora nos está tocando a nosotros y no somos capaces de reaccionar ¿Cómo no indignarse, en el mejor de los casos?
Como ya dijo alguien, el mundo es una locomotora sin conductor que circula a toda velocidad hacia el abismo. Podemos seguir divirtiéndonos, pero para poder hacerlo en el futuro, haríamos bien en tomar conciencia de la situación y aprender a canalizar mejor nuestros cabreos.
Mi opinión es:
Antes de salir a la calle, con protestas, debemos utilizar nuestros derechos, y uno de ellos es el de votar, odio que no se nos permita usar el voto en blanco como castigo a los politicos actuales, pero considero que si en vez de “pasar de ir a votar” toda esa gente vota en blanco, los politicos se tendrian que repensar su actitud. Actualmente solo tengo claro una cosa, voy a votar, no voy a votar a ninguno de los dos grandes partidos, voy a buscar aquel que sus ideales esten mas cercanos a los mios, no voy a votar a uno cuyas acciones no han respondido a sus promesas (deberia multarse a muchas formaciones politicas por publicidad engañosa.
Bueno, yo creo que ambas cosas son necesarias. Yo digo que el votar es un trámite porque, siendo obviamente un pilar de la democracia, hasta ahora, al menos para los dos partidos mayoritarios, ha sido simplemente el medio de alcanzar el poder y no el respaldo y la cuota de representación que les dan los ciudadanos para cumplir y comprometese con un programa político. En cuanto a si es más útil el voto en blanco o la abstención es un debate que personalmente no tengo claro. En principio creo que el voto en blanco puede perjudicar a los partidos minoritarios. En cualquier caso si que puedes usar el voto en blanco, tan sólo tienes que dejar el sobre vacío. Yo haré como tú, votaré al partido minoritario que más se ajuste a mis ideales (espero encontrarlo!)