Viajar en solitario

El cicloturista solitario es en realidad un espécimen abundante. Debido a que esta forma de viajar sigue siendo minoritaria y algo desconocida, no es fácil encontrar compañeros de ruta. En mi caso, a veces ni los encuentro para dar una vuelta el fin de semana. Así que somos bastantes los que preferimos lanzarnos a quedarnos en casa arrepintiéndonos por no haberlo hecho.

Ciertamente, cuando uno empieza en esto por su cuenta, se encontrará menudo con que no tiene con quien viajar. A algunas personas les desagrada esta perspectiva, e incluso les desmotiva hasta el punto de renunciar al viaje, lo cual es una pena. Respetando, como no podía ser de otra manera, una decisión tan personal, me gustaría con este post animar a todas estas personas a superar esa comprensible aprensión tan íntimamente ligada al carácter y la personalidad de cada uno.

Yo he hecho casi todos mis viajes en solitario, y no sólo no me arrepiento, sino que además ha sido siempre una gran experiencia. Incluso en algunos creo que fue mucho mejor ir solo que acompañado, aunque ciertos viajes largos, como el último que he hecho por Europa, se me han hecho… pues eso, largos. No soy el prototipo de viajero romántico que prefiere partir solo, para mí nada mejor que una buena compañía, pero no renunciaría a un viaje por el hecho de no encontrar con quien ir.

A continuación os comento las ventajas y los inconvenientes que veo yo en esto del viaje en solitario.

Ventajas de viajar solo:

  • La primera, y para mí más importante, es evidente. Todo viaje es en realidad un viaje interior. Cuando uno viaja solo esta afirmación cobra todo su sentido y el viaje se convierte en una experiencia única e íntima. Viajar solo es profundamente enriquecedor y contribuye al crecimiento interior. Uno es su propio compañero de viaje y forzosamente desarrollará un dialogo interno muy útil a la hora de conocerse a sí mismo. Descubriremos nuevos aspectos de nuestra personalidad, no necesariamente positivos, que nos ayudarán en nuestra evolución vital. Creo que reencontrarnos con nosotros mismos es la mejor razón para viajar en solitario.
  • Tendremos una perspectiva del mundo muy diferente y a menudo más interesante. Nos sentiremos de alguna forma espectadores del teatro de la vida, y haremos reflexiones que jamás podríamos tener en compañía. Viajar solo supone romper nuestra posición vital y cotidiana en el mundo, lo que a menudo es un gran estímulo emocional e intelectual.
  • Descubriremos habilidades y facultades que nos eran desconocidas. Nos daremos cuenta de que somos más autosuficientes de lo que pensábamos, lo que nos dará más seguridad en nosotros mismos y aumentará nuestra autoestima. También conoceremos mejor nuestros límites y aprenderemos a aceptarlos, lo cual es especialmente útil a la hora de evitar frustraciones.
  • La sensación de libertad. Podemos tomar las decisiones que queramos sin depender de nadie y sin dar explicaciones: levantarnos cuando nos dé la gana (un lujo), perder más o menos tiempo en uno u otro sitio (gran fuente de polémica viajando en grupo), ir a nuestro ritmo (una gran suerte, tanto para los lentos como para los machacas), comer y dormir cuando y donde queramos, equivocarnos sin miedo a las críticas, no tener que hacerse esperar (se acabó el estrés en las paradas de urgencia escatológica) etc. En fin, ser libre es una ventaja impagable.

Una paradita a mi rollo

Pararse cuando y donde uno quiera es un lujo

  • Viajar solo no es sinónimo de soledad. Al contrario, a menudo es más fácil conocer gente y ésta suele ser más interesante. No es nada raro acabar comiendo o tomando unas cervezas con compañeros eventuales de viaje e incluso compartir varios días de trayecto, mejor acompañado a veces que si uno hubiera partido en grupo. La verdad es que la persona que viaja sola despierta bastante simpatía entre otros viajeros y los locales.

Buenos amigos de ruta

Los inconvenientes que destacaría son:

  • Obviamente, sentirse solo en determinados momentos. Esto claro depende mucho del carácter de cada uno. A mí me ocurre poco, pero es verdad que a veces puede no ser una sensación agradable, especialmente en los momentos difíciles. En este caso no tendremos con quien compartir las penas. También, cuando disfrutamos de un paisaje espectacular o de un momento excepcional de nuestro viaje, echaremos de menos a alguien con quien compartirlo (esto me pasa a menudo). Las personas más propensas a la melancolía pueden forzar situaciones de socialización, como comer en las mesas comunes de los campings o dormir en albergues (personalmente me parece una práctica de alto riesgo, dado que el cicloturista necesita un buen descanso nocturno, algo difícil de encontrar a veces en los albergues). Otro buen consejo es llevar un diario en el que anotar las experiencias de la jornada; el diario es el mejor compañero del viajero solitario (junto con un libro, ligero por supuesto, y un reproductor mp3).

Durmiendo en el aeropuerto... hubiera preferido compañía la verdad

  • Es necesario planificar con más detalle, pues no contamos con ayuda para solucionar los problemas derivados de una mala planificación. Conviene dejar un plan del viaje lo más detallado posible a familiares o amigos, por si acaso, y comunicar con ellos de vez en cuando (sobre todo para decirles que el plan ha cambiado, como no podía ser de otra manera).
  • Siempre surgirán situaciones en la que nos tendremos que buscar la vida para no dejar la bici o el equipaje expuesto a robos, ya que no tenemos a nadie que nos lo vigile. El ejemplo típico es cuando hay que comprar algo en el supermercado con la bici cargada. Mi método consiste en hacer las compras siempre en los pueblos y en pequeños comercios, y dejando siempre la bici a la vista desde el interior. En grandes supermercados, intento pedir permiso para meterla en un rinconcito.
  • Me parece muy importante cuando se viaja solo llevar dos tarjetas de crédito siempre separadas (a no ser que se lleve todo el dinero que se piensa gastar, en cuyo caso sólo llevaría una, siempre separada del dinero claro). Si viajando solo se nos pierde la tarjeta estamos jodidos, ya que no tenemos a nadie para que nos preste dinero.
  • Personalmente, la situación que peor llevo es el hecho de comer solo, especialmente cuando me doy un homenaje en un restaurante.
  • Viajar solo es más caro. No se puede compartir ningún gasto y en muchos países los precios de los hoteles son igual para una habitación simple que para una doble. ¡Y en algunos es más cara (Eslovenia y Croacia, por ejemplo)!
  • Por supuesto, casi nunca se sale en las fotos.

Autofoto

Como podéis ver, las ventajas, a pesar de ser menos numerosas, si tienen más peso, por lo que mi consejo en caso de duda sería siempre agarrar la bici y echarse al monte. Estoy seguro de que siempre será una experiencia inolvidable.

Personalmente no creo mucho en las fórmulas de encontrar compañeros por internet, especialmente cuando se viaja en bici. Veo bastante complicado encontrar una persona afín y con las mismas expectativas y filosofía cicloturista que uno… y como dice el refrán, más vale solo, que mal acompañado. Y de todas formas, siempre tendréis una compañera con la que indefectiblemente terminaréis hablando en esas largas rectas de la carretera o ascendiendo duros puertos de montaña: vuestra fiel bicicleta, a la que a buen seguro ya habréis puesto nombre al final del viaje.

Nuestra mejor compañera de viaje

Esta entrada fue publicada en Cicloturismo, General. Guarda el enlace permanente.

19 Respuestas a Viajar en solitario

  1. escapadas dijo:

    Es una experincia que todo el mundo debería de probar.

  2. Nunca he viajado sola, y una de las cosas que me da miedo de hacerlo sola es que me asalten, aunque en compañía si te quieren robar o asaltar creo pasaría igual, pero me siento mas vulnerable en soledad, bueno es solo mi apreciación, o tal vez es ese miedo inculcado socialmente. Pero debo decir que en donde mas he crecido y apreciado mas la vida ah sido cuando he viajado en bicicleta, amo mi bici :) .
    saludos! y que entretenido encontrarse con experiencias como la tuya gracias por compartir.

    • nosinmibici dijo:

      Efectivamente eso puede pasartele a uno en cualquier parte, así que no hay que dejarse llevar por ese miedo… otra cosa será dependiendo del país tener sentido común para no meterse en sitios chungos.

      Gracias por leer

  3. lorena dijo:

    Cuanto me ha gustado!!! que grande eres,hace mucho tiempo que te sigo,y la primera vez que te escribo,hoy no podia resistirme,es maravilloso leerte.

  4. Zamakas dijo:

    Me ha encantado el post, yo lo de viajar solo es una asignatura pendiente que tengo. Lo intenté a finales de agosto, queria hacer la costa vasca en bici ( x cierto, la acabo de hacer con un amigo ahora en diciembre). Eran mis ultimos dias de vacaciones y pasaba de malgastarlos en casa, asik en un arrebato monté las alforjas, me compre una 2seconds para 1 y arranqué.

    Mi primer muro lo encontré en Plentzia, es el último pueblo de la costa al que llega el “metro”. A partir de ahi deberia llegar hasta Bermeo pa poder volver a casa. El segundo problema fué más interior. Llegué a Mundaka donde tenía pensado dormir, pero estaban en fiestas, un montón de gente, y entre tanta cuadrilla no me atrevia si quiera ir a tomar algo, asik al final cogí el tren y me volvi a casa.

    Quizá en otro momento lo intente, en otras fechas más trankilas. He pensado que el camino de santiago podria ser una buena opcion. Es una ruta muy de socializarse y así y eso me motiva. Gracias!!

    • nosinmibici dijo:

      Bueno esas cosas pasan, lo realmente importante es el intento! Yo he hecho la costa vasca y la verdad es que es durilla, muy rompe piernas, pero una maravilla… ánimo con el Camino de Santiago, es de esas que hay que hacer más pronto o más tarde…

  5. antonioronda dijo:

    donde dice testro debe decir teatro. Saludos y a vivir, que me parece a mí que solo es una vez.

  6. antonioronda dijo:

    Me ha encantado el Post, yo que soy tan timido o incapaz de salir a tomarme una cerveza solo, o al testro solo, o al cine solo, ahora por razones de trabajo viajo solo, y me encanta descubrir nuevos lugares y conocer a otras personas. Te felicito por el post. Un saludo y cada vez tengo menos reparos para disfrutar de la vida. Saludos.

  7. Anónimo dijo:

    Buena reflexión, lo que mas me llama de la posibilidad de hacer un viaje solo, ya sea en bici o como sea es mismamente eso, el “encontrarme” conmigo mismo y probarme a ciertas experiencias que me formen y hagan superarme en cosas en las que quizas me creo incapaz… Gracias.

  8. ivanchuk dijo:

    Como “anacoreta”, creo que un viaje en solitário es necesário de vez en cuando. La mayor soledad que he experimentado… es curioso, pero estaba rodeado de gente!!!

    Eso si, un viaje con una buena compañía, se agradece.

    ciberabrazo!

  9. Víctor dijo:

    Interesante reflexión.
    ¿Un lobo estepario?

    Yo vivo acompañado de la soledad la mayor parte de mi vida. Soltero y con muchísimo tiempo libre. Sin embargo, lo de viajar solo siempre me ha echado para atrás salvo si ha sido para un día. Cojo la mochila y a la montaña, generalmente por la noche y cuando no hay nadie.
    Me gusta la bicicleta y muchas veces me he planteado salir a recorrer por ahí lo que vaya surgiendo, pero siempre me he echado para atrás.
    Tengo la sensación de que estoy atado a un nido de cuervos que controlo perfectamente y que cuando salgo de él me siento demasiado… ¿vacío?
    En una ocasión, hace tres años, me fui a recorrer la Costa de la Muerte con la bici, pero a los dos días me volví para casa por la sensación de asqueamiento que me entró.
    Aun así, no son pocas las veces que pienso en aprovechar el tiempo libre haciendo algo parecido a lo que haces tú, sin llegar nunca a materializarlo.
    Supongo que tampoco hay que forzar nada que no salga de dentro de uno.
    El que hace lo que tú haces es porque le compensa y siente una fuerza que no quiere anular.

    Gracias por esta entrada.
    Me ha gustado.

    • nosinmibici dijo:

      Estoy de totalmente de acuerdo, creo que nunca hay que forzar algo que no sal de dentro de uno. El tema de existencial de convivir con la soledad es absolutamente personal e intimo, así que en ese terreno no podemos hacer nada. Sin embargo hay gente que no se atreve a viajar sola no tanto por eso, sino por ser sencillamente personas muy extrovertidas que necesitan socializarse o el miedo a la inseguridad personal, cosas que en elviaje en solitario uno supera con creces.

      Gracias por el comentario.

  10. Juanete dijo:

    Uno de los motivos por los que me encanta leer tus posts, además de la pasión compartida por la bici, es por sentir a alguien con tantas afinidades conmigo, que no es facil (se siente uno menos sólo, en el sentido filosófico de la palabra). No te puedes imaginar la cantidad de veces que he expuesto razones similares a las de este post, hablando con amigos sobre los viajes en solitario (yo los hago en bici y por cualquier otro medio) y seguro que igual que a ti, la mayor parte de las veces acaban mirándome con cara de “pero mira que eres raro tío”.

    Me alegro mucho de estar suscrito a este blog. Un fuerte abrazo

  11. alcauca dijo:

    fantastica reflexion compañero, solo me ha chocado una cosa, pensaba que no fumabas.

  12. Konstantínos Kaváfis.

    ÍTACA.
    Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
    debes rogar que el viaje sea largo,
    lleno de peripecias, lleno de experiencias.
    No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
    ni la cólera del airado Posidón.
    Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
    si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
    emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
    Los lestrigones y los cíclopes
    y el feroz Posidón no podrán encontrarte
    si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
    si tu alma no los conjura ante ti.
    Debes rogar que el viaje sea largo,
    que sean muchos los días de verano;
    que te vean arribar con gozo, alegremente,
    a puertos que tú antes ignorabas.
    Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
    y comprar unas bellas mercancías:
    madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
    y perfumes placenteros de mil clases.
    Acude a muchas ciudades del Egipto
    para aprender, y aprender de quienes saben.
    Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
    llegar allí, he aquí tu destino.
    Mas no hagas con prisas tu camino;
    mejor será que dure muchos años,
    y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
    rico de cuanto habrás ganado en el camino.
    No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
    Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
    Sin ellas, jamás habrías partido;
    mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
    Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
    Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
    sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s